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📍 Online
🎥 ¿Te perdiste el webinar sobre las Tendencias en Ciberseguridad 2026?
El pasado 14 de abril, los expertos de Sofistic analizaron en directo los riesgos que están redefiniendo el panorama de la ciberseguridad este año: desde la irrupción de los agentes autónomos de IA y su impacto en el ecosistema ofensivo, hasta la identidad digital como nuevo perímetro de ataque en entornos corporativos.
45 minutos de análisis técnico y estratégico pensado para responsables de seguridad y equipos de dirección que necesitan anticiparse a los riesgos, no solo reaccionar ante ellos.
📍 República Dominicana
Las VI Jornadas STIC & Congreso RootedCON República Dominicana 2026 regresan a Santo Domingo bajo el lema "Un escudo digital contra las ciberamenazas", consolidándose como el encuentro de referencia en ciberseguridad para la región iberoamericana. Sofistic estará presente como patrocinador y nuestra CEO, Mar López, participará en el panel "Ciberseguridad para la IA, IA para la ciberseguridad: una agenda compartida a ambos lados del Atlántico" el día 27 de mayo, de 14:55 a 15:40 h. en la sala ROOTED.
📅 Fecha: 27 al 29 de mayo de 2026
📍 Lugar: Santo Domingo, República Dominicana
🔗 Inscripción: Regístrate aquí
📍 España
El CYBERTECH Logistics, Distribution & Transport Summit 2026 reúne a los principales actores del sector para analizar los retos de ciberseguridad en logística, distribución y transporte. Sofistic participa como patrocinador y con presencia activa con Fernando Ramírez, nuestro Regional Manager, como moderador del panel "Ciberdefensa en infraestructuras críticas: Logística, Distribución y Transporte" y con Jesús Corpas, Sales Consultant, con la charla "Adoptar IA es fácil. Hacerlo bien es otra historia".
📅 Fecha: 28 de mayo de 2026
📍 Lugar: Auditorio El Beatriz, Madrid
🔗 Info: cybertechsummit.com
NOTICIAS DESTACADAS

Locked Shields 2026: el mayor ejercicio de ciberdefensa del mundo
El mayor ejercicio internacional de ciberdefensa en tiempo real, Locked Shields 2026, organizado por el CECC de la OTAN, concluyó el 24 de abril reuniendo a más de 4.000 participantes de 41 naciones. Defendieron infraestructuras críticas, defensa aérea y plataformas de voto electrónico frente a ciberataques simultáneos en tiempo real.

Múltiples vulnerabilidades críticas en productos de Adobe
INCIBE ha alertado de un total de 55 vulnerabilidades en productos de Adobe (7 críticas, 30 altas, 16 medias y 2 bajas) que podrían permitir a un atacante ejecutar código arbitrario. Los productos afectados incluyen Acrobat, Photoshop, Illustrator, ColdFusion, Adobe Connect e InDesign, entre otros. Se recomienda actualizar a las versiones corregidas publicadas.

Stryker: tener tecnología no siempre significa estar protegido
El ciberataque a Stryker pone sobre la mesa una verdad incómoda: tener tecnología no significa estar protegido. El incidente generó una disrupción global sobre su entorno Microsoft sin seguir el patrón clásico del ransomware, lo que abre una reflexión más profunda sobre la diferencia entre comprar seguridad y operarla con criterio.
ÁNDATE CON OJO
Cuando la tecnología actúa sola: el nuevo riesgo que nadie tiene en el plan de respuesta
El modelo de ataque que marcó la última década tenía una lógica clara: entrar, moverse, cifrar y pedir. Las defensas corporativas y los planes de respuesta se diseñaron para ese escenario. El problema es que ese escenario ya no es el único relevante.
Los incidentes más significativos de abril apuntan a una variante distinta: ataques que no buscan rescate, sino destrucción. El malware de tipo wiper no cifra, borra. Y lo hace aprovechando las mismas plataformas de gestión que las organizaciones usan para administrar su infraestructura: herramientas de despliegue, gestión de endpoints, acceso remoto privilegiado. Lo que permite actualizar miles de equipos simultáneamente también permite borrarlos. Cuando se ejecuta, lo hace de forma coordinada y en cuestión de minutos.
Este tipo de ataque rara vez llega de forma improvisada. El acceso inicial se produce semanas antes de la activación visible, durante las cuales el atacante mapea la infraestructura, eleva privilegios y posiciona el payload. La ventana de detección y contención es mínima, y la mayoría de los planes de respuesta a incidentes no están diseñados para este escenario. Están calibrados para el ransomware. Pero cuando los datos no están cifrados sino eliminados, ese plan no funciona.
A esto se suma el papel creciente de los agentes autónomos de inteligencia artificial en el ecosistema ofensivo. A diferencia del malware tradicional, estos agentes razonan y adaptan su comportamiento en tiempo real. No ejecutan un script fijo sino que toman decisiones encadenadas, lo que los convierte en un multiplicador de los ataques destructivos: más velocidad, menos rastro, menor ventana de detección. En muchos entornos, las identidades no humanas ya superan en número a los usuarios reales, y su gobernanza sigue siendo una asignatura pendiente.
Frente a amenazas que operan a velocidad de máquina, la detección continua deja de ser una buena práctica y se convierte en el único mecanismo capaz de acortar el tiempo de respuesta. Porque cuando la amenaza actúa sola, la defensa no puede depender de que alguien esté mirando en el momento justo.
DESMINTIENDO MITOS/CURIOSIDADES
"Con tener un buen backup estoy protegido ante cualquier ataque"
El backup es una pieza fundamental de cualquier estrategia de resiliencia. Nadie lo discute. El problema aparece cuando esa pieza se convierte en el único argumento frente a la pregunta ¿qué hacemos si nos atacan? Porque en ese momento ha dejado de ser una herramienta y se ha convertido en una excusa para no ir más allá.
Los ataques de tipo wiper lo ilustran bien. Cuando un atacante lleva semanas dentro de la infraestructura antes de activar el payload, el backup también puede estar comprometido. Ha tenido tiempo de identificarlo, acceder a él y neutralizarlo antes de que nadie se dé cuenta. En ese escenario, restaurar desde una copia de seguridad no es una opción.
Y cuando el backup sí está intacto, recuperarse no es pulsar un botón. Restaurar sistemas críticos a escala lleva horas, a veces días. Durante ese tiempo la organización opera con capacidad reducida o paralizada. En sectores donde cada hora de inactividad tiene un coste directo, ese período puede ser tan dañino como el propio ataque.
Las organizaciones que han madurado en este punto ya no hablan solo de tener backups. Hablan de backups inmutables, completamente aislados del entorno de producción y, sobre todo, probados de forma periódica en condiciones reales. Porque un backup que nunca se ha restaurado es, en la práctica, un backup del que no sabes si funciona.
La pregunta correcta no es ¿tenemos backup? Es ¿cuánto tardamos en recuperarnos realmente, y qué ocurre con el negocio mientras tanto?
CONSEJO DEL MES
Antes de dejar actuar a un agente autónomo, define exactamente hasta dónde puede llegar
El 24 de abril, el fundador de PocketOS publicó en X lo que rápidamente se convirtió en uno de los posts más virales del sector tecnológico: un agente de IA había eliminado la base de datos de producción completa de su empresa y todos los backups en 9 segundos. Una sola llamada a la API de su proveedor de infraestructura. Sin confirmación humana. Sin vuelta atrás.
Lo más relevante del caso no es el error en sí. Es que el sistema estaba configurado con reglas explícitas que prohibían exactamente ese tipo de acción. Cuando se le preguntó al agente por lo ocurrido, admitió haber violado todos los principios de seguridad que se le habían dado para resolver un problema de credenciales que consideró prioritario. Tomó una decisión autónoma, con consecuencias irreversibles, en menos de diez segundos.
Este caso no es una anomalía. Es una advertencia sobre lo que ocurre cuando la velocidad de adopción de herramientas de IA supera la madurez de los controles que las rodean.
Integrar un agente autónomo en un entorno de producción sin definir previamente sus límites operativos es asumir un riesgo que muchas organizaciones aún no han cuantificado. No se trata de desconfiar de la tecnología, sino de gobernarla con el mismo rigor con el que se gobiernan otros accesos privilegiados en el entorno corporativo.
Antes de dar a un agente acceso a sistemas críticos, merece la pena responder a estas preguntas: ¿qué acciones puede ejecutar de forma autónoma y cuáles requieren aprobación humana? ¿Tiene acceso a entornos de producción o solo a entornos de desarrollo? ¿Existen mecanismos de reversibilidad para las acciones que ejecuta? ¿Quién audita su actividad y con qué frecuencia?
La IA agéntica está transformando la forma de trabajar. Pero un agente con acceso privilegiado y sin límites bien definidos no es una herramienta de productividad: es un riesgo operativo. Revisarlo forma parte de cualquier evaluación de seguridad seria en 2026.